Me sorprende de vuelta el diario del día de la fecha. Aparte de la increíble carrera de Formula 1 donde Hamilton se queda con el campeonato en la última curva cuando ya todos los de Ferrari estaban celebrando (y prometo guardar esta historia para mis nietos con todos los agregados del caso) o del impresionante triunfo de Boca, veo que hay una noticia que dice que hay “aportantes fantasma” entre los fondos que recibió nuestra presidente Cristina para su campaña.
Si bien desde un tiempo a esta parte ya nada me sorprende y podría creer por caso que desde hace 300 años haya gente viviendo en la luna (y esto no en sentido figurado), entiendo que la noticia está distorsionada a propósito para desestabilizar a este gobierno.
El periodista lo que plantea es que hay mucha gente que figura como aportante de dinero que desconoce o niega haber aportado fondos para la campaña. Por ende concluye que esta gente no aportó y que se “usó” el apellido de estas personas para entonces por ejemplo meter parte del dinero de la valija en la campaña.
Y acá es adonde está la distorsión: que la gente crea que no aportó no implica que no lo haya hecho. Estoy seguro que mi nombre figura también en esa lista y aunque no aporté en forma directa a la campaña y sinceramente nunca lo hubiera hecho, estoy seguro que parte del dinero que pago en impuestos al año fue usado en la misma. Eso implica que está bien que mi nombre esté en la lista y demuestra a las claras que el periodista es un malintencionado. No solo aporté para la campaña de Cristina. En pocos días, mis casi 10 años de aportes compulsivos a las AFJP se van a ver transformados en carteras para Cris y televisores de LCD para sus votantes.
He estudiado muchos sistemas de jubilación en mi vida universitaria. El más conocido plantea que el estado le cobra a los jóvenes una suma fija para mantener a los viejos con la promesa de que cuando los jóvenes sean viejos los nuevos jóvenes los van a mantener. Otro sistema supone que uno aporta para su futuro y cuando se jubila recibe esos fondos acumulados. Esta versión K de la jubilación donde mi plata se transforma en 1 LCD para 1 votante (y entonces desaparece) dejándome sin nada para el futuro más que mi nombre como aportante de su campaña no la conocía y me hace dudar seriamente de que el día de mañana el que recibió el LCD me lo vaya a devolver de alguna manera. Porque habría de hacerlo….? Solo espero que mi nombre y apellido estén bien deletreados y que el que reciba el LCD que se compró con mi dinero rece una oración por mí.
O podría hacerme oficialista y recibir entonces algún LCD yo también…pero prefiero seguir viendo la vida Blanco y Negro a regalarle algo más que mi plata a este gobierno…
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